Sobre el teatro y el sufrimiento infantil

Cuando estudiaba Arte Dramático había una frase que siempre estaba presente: “Los niños son los mejores actores del mundo”. Esto se debe a que cuando un niño o una niña juega, entra con facilidad en ese juego y juega “de verdad”. De hecho, en Inglaterra el verbo actuar, en la jerga de la profesión, se traduce como “to play theatre” (jugar al teatro). Por otro lado teóricos de la escena afirman que un actor no debe mentir en escena sino que lo que se busca es que experimente una acción vivencial real a partir de un imaginario. Es decir, lo que hacen los niños cuando juegan.

Los cacharros de Martina

Llegados a este punto, podemos llegar a la conclusión de que los niños son los mejores actores del mundo porque no saben mentir. Está en su naturaleza, son seres incapaces de elaborar las estrategias mentales necesarias para crear una mentira. Su neocórtex no está desarrollado y por tanto son incapaces de hacerlo. A esto hay que añadir una imaginación desbordante, claro.

Los buenos actores y actrices pasan horas observando los juegos de los más pequeños para reaprender y ser creíbles en escena.

Todo esto viene a que últimamente en la blogosfera maternal se está reflexionando sobre el trato que reciben los bebés en las series de televisión o en las películas, cuando éstos aparecen llorando. Y es que, un bebé ni siquiera juega a ser creíble sino que sus acciones son producto de necesidades básicas para su desarrollo, tanto físico como mental y emocional. ¿Qué quiere decir esto? Pues que cuando vemos una escena en una serie o en una película donde un bebé aparece llorando, éste no está interpretando su papel, ni siquiera está jugando a que está triste. Simple y llanamente está sufriendo.

Llanto

Gracias a estos posts de SienteMe Crianza y Maternidad Continuum está despertando un sentimiento de sensibilización por este tema en la red. Y es que está tan normalizado el sufrimiento infantil, que asusta. Frases como “los niños lloran, no pasa nada” o amenazas del tipo “si sigues llorando, mamá se va a ir y no va a volver nunca”, están a la orden del día. ¿Qué importa, entonces, que un bebé sufra en un rodaje de televisión o cine? ¿En qué piensan los padres de esa criatura cuando permiten que llore sin ser atendida? ¿Son conscientes cada uno de los adultos que en él participan del daño estructural que están creando en esas pequeñas mentes? ¿Somos conscientes del tiempo de rodaje de una escena? ¿Cuánto les dejamos llorar entonces, 10 minutos, 2 horas? ¿Somos responsables también de ello quienes vemos una y otra vez escenas como estas y no denunciamos? ¿Por qué le damos la importancia que tiene a la violencia de género, por ejemplo, y no a la violencia contra los niños?

Los y las bebés lloran porque no conocen otra forma de comunicarse con el exterior, porque nos necesitan, porque para ellos es igual de importante y vital que les demos de comer como que les demos un abrazo, porque son seres inmaduros que dependen de nosotros los adultos. A ver si empezamos a dar la talla.

Seguimos, como padres, siendo bombardeados con técnicas conductistas que violan el crecimiento y desarrollo de nuestros hijos e hijas y mucha gente cree normal que un bebé llore y llore sin parar sin tener que atender ese llanto, sin acompañar ese sufrimiento.

Los niños son los mejores actores del mundo, sí. Pero recordad que es porque no saben mentir, por lo que son incapaces de manipular sus emociones y las de los demás.

Atiende su llanto, acompaña su sufrimiento y denuncia la violencia contra ellos.

photos by: Susonauta & rahego