Ese gran momento en el que vuelves a leer novelas

Hola a todxs,

Creo que hay un día importante en la vida de toda madre y ese día es aquel en el que agarras una novela y conforme vas leyendo el primer capítulo, lejos de nublársete la vista o perder el hilo una y otra vez, entras al juego del relato completa y entregadamente. ¿Os ha pasado? ¡Es genial! Hasta hace nada era incapaz de leer algo que no tuviera que ver con maternidad, crianza o apego seguro y sin embargo llevo ya dos semanas inmersa en un mundo de fantasía que nada tiene que ver con bebés o puerperio, enganchada a la trama como una adolescente y disfrutando de la lectura como cuando deboré la trilogía “Milennium” allá por el 2011. ¡Qué tiempos!

Recuerdo embarazada, intentar leerme la primera novela de Julio Medem “Aspasia” y me fue literalmente imposible pasar de la mitad. No me concentraba nada, y recuerdo que pensé: “demasiado sexo para mí, ahora”… y la dejé. Ahí la tengo, asomando el canto en la librería del salón, como diciendo “Sigo aquí… ¿te apetece sexo ahora?”. Y sí, claro que me apetece sexo escrito por Medem, así que la próxima en caer será esa, sin duda.

El libro que me tiene enganchada es el primero de la trilogía del Baztán El guardián invisible de Dolores Redondo. Un libro editado en 2013 sobre una cadena de asesinatos en serie que se ven mezclados con la presencia de criaturas mitológicas vascas. Reconozco que teniendo una hija me costó al principio la temática, porque me removía mucho pero finalmente la trama me tiene en un vilo.

Pues lo dicho, una novela, aunque sea a ratitos en el metro de camino al trabajo, ayuda a desconectar y a la vez a recuperar fuerzas en nuestra vida de madres trabajadoras dentro y fuera del hogar. 

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