Discos de lactancia: Todo un mundo por descubrir

Hay mujeres que jamás usan discos de lactancia. Ese no es mi caso y si tú eres de las mías, quizás te hayas visto en la misma tesitura que yo, intentando encontrar el “disco perfecto”.

Desde que nació Zoe he probado infinidad de discos, porque entre otras cosas, tuve una mastitis subclínica y cualquier cosa que rozara mis pezones me hacía ver las estrellas y parte de la galaxia. Además, siempre he tenido pérdidas de leche, y en más de una ocasión me he visto obligada a llevar camisetas de repuesto en el bolso.

Durante mi puerperio recuerdo explotar en mil lágrimas cuando notaba empapado el pijama por la noche y me sentía incómoda por la humedad. Pensé que jamás sería capaz de controlar todo ese desbordamiento que brotaba de mis pechos y, aunque siempre quise amamantar a mi hija y en eso no dudé, se me hacía un mundo “dar la teta” al principio.

Por suerte el cuerpo es muy sabio, y si se da el pecho a demanda, mamá y bebé se autorregulan y hacen que el pecho produzca lo necesario en cada momento. Ni una gota más, ni una menos.

Como he probado varios tipos de discos, os quiero mostrar mi experiencia con cada uno de ellos y otras opciones o accesorios, para que ese inicio de lactancia sea lo mejor posible. Ahí va:

  • Discos de celulosa desechables “Hippos” del mercadona:
Caja de discos de lactancia desechables Hippos

Caja de discos de lactancia desechables Hippos

Estos discos desechables los he usado mucho, pero a mi manera. Me explico: nunca pude usar discos de celulosa, pero, hay que ser franca, nada absorbe más. Así que de noche los usaba como empapadores, tumbada de lado, colocándolos uno debajo del pecho que alimentaba a mi hija y el otro en el canalillo, para que lo que goteara, cayera sobre el disco. También durante el día, cuando estaba con la mastitis, en casa siempre iba con el pecho al descubierto y los dejaba en la parte baja del sujetador de lactancia para que hicieran el mismo efecto empapador.

  • Discos de lactancia lavables “siempre-seco”:
Imagen sacada de www.ohlaluna.com

Imagen sacada de www.ohlaluna.com

Los prové porque no eran celulosa, y aseguraban un “siempre seco”. Por mi mastitis me aconsejaron tener el pecho seco el máximo tiempo posible para evitar la proliferación de bacterias y más en mi caso, que llegué a tener unas grietas horribles. Su efecto seimpreseco se consigue gracias a una capa en contacto con la piel de polipropileno y poliester. Estos discos son muy absorbentes, cierto. Pero a mí no me fueron del todo bien ya que son muy grandes (y yo tengo el pecho pequeño) y no tienen adesivo, por lo que bailan muchísimo en el sujetador. Además, la textura tipo forro polar a mí me picaba un poco.

  • Discos de seda /lana lavables. (Terapéuticos):
Imagen sacada de www.ohlaluna.com

Imagen sacada de www.ohlaluna.com

Estos discos los compré animada por su carácter terapéutico. La seda tiene propiedades curativas en contacto con la piel, de hecho se ha usado como vendaje natural desde la antigüedad, además es un tejido vivo; al igual que la lana, la cual tiene propiedades absorbentes y transpirables. Pero en mi caso, no sé muy bien por qué, se me puso el pezón muy rojo y me escocía. Quizás se estaba dando eso de “si duele es que cura”, pero yo no los aguantaba. Conmigo no funcionaron.

  • Discos lavables de algodón orgánico:
Imagen de www.tetatet.es

Imagen de www.tetatet.es

Estos han sido los únicos discos de lactancia que yo he podido llevar sin molestias sobre el pezón. La imagen está sacada de la web de Tetatet porque fue donde los compré yo, pero se pueden encontrar en muchas tiendas, tanto físicas como online. Se trata de discos de algodón orgánico que tienen un contacto con la piel súper suave. La capa interior es de tela de PUL que hace las veces de hipermeable. El inconveniente que yo veo de estos discos es que absorben poco (por lo menos en mi caso que tengo muchas pérdidas de leche) y que no tienen efecto siempreseco.

  • Conchas recolectoras de leche:
imagen de www.ohlaluna.es

imagen de www.ohlaluna.es

Estas conchas o copas o como las queráis llamar, no son discos de lactancia, pero en mi caso fueron de gran ayuda cuando no soportaba ningún roce en el pecho. Se trata de unos pequeños dispositivos realizados en silicona flexible, que se ajustan suavemente sobre el pecho y van recogiendo la leche que gotea. Cuando salía a la calle sobre todo y me veía obligada a no llevar el pecho al descubierto, eran la opción ideal. El inconveniente que pueden tener es que la presión que ejerce la concha sobre el pecho (aunque es ligera) puede llegar a obstruir alguno de los conductos galactóforos y esto es una de las causas de mastitis. Con lo cual yo dejé de usarlas en cuanto me enteré.

Bueno, pues este ha sido el mini resumen de los tipos de discos que conozco y que he usado. Yo creo que a cada mujer le va bien un tipo de disco diferente y mi recomendación es ir probando hasta dar con “EL DISCO”. De hecho, puede ser que a lo largo del periodo de lactancia te vaya bien discos distintos. Yo, a día de hoy, lo que me he inventado, con la lactancia ya establecida y recuperada de la mastitis, es llevar los discos de algodón entre tomas y cuando le doy el pecho, colocarme de forma provisional unos de celulosa para esas abundantes pérdidas de leche. Por la noche siempre duermo sin sujetador y uso los discos desechables como empapadores sólo cuando mama mi hija.

¿Te ha sido de ayuda este post? ¿Has probado algo diferente que quieras compartir?

Si te ha gustado, ¡Comparte!

8 pensamientos en “Discos de lactancia: Todo un mundo por descubrir

  1. Ojala este post llegue lejos y a madres, que lo estén pasando mal con el inicio de la lactancia, les sirva de ayuda tu experiencia para solucionar su problema.
    Este es el lado bueno de internet, el compartir cosas que ayuden.

  2. Hola:
    Me parece un análisis muy productivo e interesante. Me alegra saber, sobre todo, que llegaste a encontrar una solución ideal para tu caso concreto. Me lo guardo para recomendar a las mamás cuando me pregunte por ello, porque es muy completo e interesante.
    Un abrazo.

    • Sí la verdad es que pensé que no encontraría la fórmula. jeje. La maternidad es un aprendizaje constante. Claro que sí, Eloísa, compártelo con quien quieras, para eso está. Besos!

  3. Me ha gustado mucho el articulo. A mi aun me quedan unas se manitas para ver a mi bebé, a ver qué tal mi experiencia. Gracias!

  4. Pingback: Las listas | Vida se escribe con V

  5. Pingback: Esperando una vida: kit de supervivencia postparto | Maternidad sin edulcorantes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.