¡Objetivo conseguido!

¡Acabamos de alcanzar el objetivo en Verkami!

Esto quiere decir que SÍ, que es una realidad, “La Sal” viajará en paquetes personalizados con el mimo que defiende este proyecto, a los hogares de muchas personas, ocupará un espacio en sus vidas (y estanterías) y acompañará de una forma u otra la relación que sientan con la maternidad.

Desde aquí quiero agradecer primero a todas las personas que han aportado económicamente a través de verkami en cualquiera de sus recompensas. ¡Gracias mecenas!

También quiero agradecer al equipo de “La Sal” que confiaran en el proyecto desde el minuto 1 y que se volcaran con toda la profesionalidad, respeto y cariño que las caracteriza. Hablo de Paul CastejónJaime Gracia, Belén Gaudes y Pablo Macías de Cuatro Tuercas y Pau Consuegra. Gracias.

En todo proceso creativo existen apoyos invisibles que hoy quiero hacer visibles también: A Zoe, mi hija, mi maestra, la que me ayudó a despertar; a Josema, que siempre está ofreciéndome una mano para caminar juntos, incluso si nuestros caminos toman diferentes direcciones, (no me suelto. Aquí sigo.); a Sira, que aunque no lleguemos a darnos la mano, la siento siempre apretada a la mía, SIEMPRE; a Javier del que todos los días recibo buenas vibraciones y del que aprendí a vibrar con la música; y a Mabel, por ser mi casa, a la que siempre ansío volver.

También a todas y cada una de las mujeres que se cruzaron en mi maternidad y con las que me sentí en tribu. Si en algún momento os acompañó mi música, quiero que sepáis que antes me acompañasteis vosotras a mí.

En cuanto el disco esté accesible por completo para su escucha on line os lo haré saber por aquí, hasta entonces, SALudos a todxs.

Si te ha gustado, ¡Comparte!

Ya puedes escuchar seis temas de “La Sal”

Traigo jugosas noticias desde las profundidades de una misma.

Como sabéis el disco continúa en proceso de creación y las canciones, por tanto, no están terminadas. Peeeeeeeeero ya empieza a atisbarse el resultado final y no puedo esperar más para compartir con vosotrxs seis de las canciones que compondrán “La Sal”.

Se trata de una primera versión de las canciones. La voz que escuchamos es la pista referencial en la primera toma de estudio y faltan coros y efectos. Puede que algunas cosas cambien al final pero sonará muy parecido a esto.

Os recuerdo que la campaña de Verkami sigue activa (aunque por pocos días). Si aún no eres mecenas y éste es tu deseo, ¡entra hoy mismo en www.vkm.is/lasal y elige tu recompensa!

No quiero explicar mucho más, nada de contar qué se ha querido expresar en cada tema. Las canciones hablan por sí solas, así que ¿estáis preparadxs?

Os dejo con ellas. Disfrutadlas

 

Si te ha gustado, ¡Comparte!

Todo puede cambiar en 21 días

Dicen que para integrar un cambio en tu vida es necesario incluirlo en tu rutina diaria durante 21 días.

21 son los días que quedan de campaña en Verkami para hacer realidad “La Sal”, para que este cambio de mirada sobre la maternidad sea integrada y respiremos de otra forma. Si cada día sumamos mecenas, el cambio será real.

Hoy quería escribir en el blog para contaros un poco el proceso creativo, compartir con vosotrxs dos entrevistas recientes y desvelaros algunos secretos del disco:

Por un lado, os cuento que Paul Castejón ya me ha pasado varios temas arreglados y esto pinta muy pero que muy bien. Quería avisar de que “La Sal” va a tener poco que ver con “Theta” tanto en contenido como en forma. Este segundo disco muestra emociones más agresivas y eso se refleja también en la música; digamos que el disco es como una casa familiar donde todas las cosas no son de color de rosa, ni mucho menos llueve confetti, más bien se trata de una casa cimentada bajo secuencias electrónicas en la que conviven dos guitarras muy diferentes aunque complementarias y al igual que en la convivencia familiar, todo oscila entre grandes momentos de euforia y grandes momentos de tensión, una tensión que explota cuando el tercer miembro de esa casa, la batería, se hace presente con toda su intensidad. Toda esta loca orquesta apoya los mensajes de una voz que a veces susurra, otras escuece y otras mete el dedo directamente en la llaga hasta convertirse en grito.

En esta casa, todo el azúcar está guardada en el azucarero de la despensa, para que os hagáis una idea y deja paso a una receta más cruda y rica en yodo y magnesio. 😉

Estoy deseando que escuchéis los temas pero todo llegará a su debido tiempo.

De momento podéis escuchar el adelanto que sonó en Emisora Escuela M21 Radio Madrid. Un tema que aún está inacabado a falta de coros y mezcla final pero me merecía la pena compartir con vosotrxs. Podéis escuchar la entrevista y la canción “Desde Hoy” a partir del minuto 45’13.

Otra entrevista sobre “La Sal” en profundidad (y larga) fue la que me hizo mi amiga Carol de Soluciones Para Mamá a través de Facebook. Si no visteis el directo, os la dejo aquí abajo, por si queréis saber más acerca del proyecto y el Verkami.

Como sorpresa os adelanto por aquí también los títulos de las canciones que sonarán en “La Sal”. En los comentarios, si queréis, podéis jugar a adivinar qué contarán estas canciones, de qué hablarán… Puede ser divertido. Ahí van:

  1. Puerperio en La Mayor
  2. Desde hoy
  3. Sigue nadando
  4. En un segundo
  5. Deja atrás
  6. El momento
  7. Lágrimas
  8. Los días son largos. Los años cortos
  9. Carta de mi niña interna
  10. Camisa gris
  11. Tu pelo
  12. La sal
Si te ha gustado, ¡Comparte!

¡Arranca la campaña de “La Sal” en Verkami!

¡El día llegó!

Desde hoy y a lo largo de 40 días estará activa la campaña de crowdfunding para el segundo disco de Cantando a mamá: La Sal. Aquí el vídeo presentación:

Y por fin os puedo contar cosas sobre “La Sal”:

  • Será un disco que se adentrará en las sombras de la maternidad y reflejará el mundo real de ser madre.
  • Sobre todo será un álbum dedicado al tema del autocuidado y la desmitificación de la maternidad.
  • Y que servirá como motor de descarga, como una vía de escape para soltar todo lo que cargamos de más y realmente nos sobra.

¿Por qué “La Sal”?

La sal escuece pero purga y cura las heridas. Es incómoda pero tremendamente beneficiosa, como la maternidad. Y habita en nuestras lágrimas retenidas, como un océano puesto del revés a punto de descargar… ésas lágrimas que se desbordan sin control en el puerperio en un estado de alta vulnerabilidad.

Para este segundo disco estaré trabajando codo con codo con Paul Castejón, quien firmará los arreglos y la mezcla del álbum y conocido por producir discos como “Canción Protesta” y “No soy un muñeco” de Yo soy Ratón. Una persona increíble con la que la vida misma me ha cruzado y un músico excelente.

El diseño del CD y el dossier serán producto del talento de Jaime Gracia quien ha plasmado a la perfección el concepto del disco y le ha dado la forma final a mis ideas (conexión); y el libreto estará ilustrado por las hipnóticas imágenes de Pauinmouei que muy generosamente ha cedido al proyecto, ¡gracias Pau, majo!

Además el proyecto se apoyará en el diseño de Cuatro Tuercas, artífices de la famosa colección de cuentos coeducativos “Érase Dos Veces” y “Ande Yo Valiente” para dos de las recompensas: una bolsa de tela y una tarjeta que acompaña una muestra de Flor de Sal ecológica; con toda la sensibilidad y generosidad que sólo ellos saben ofrecer a proyectos para cambiar el mundo.

SOLO FALTAS TÚ para completar el equipo: Si te apetece formar parte del proyecto puedes entrar en este enlace y hacerte mecenas.

¿Quieres formar parte de “La Sal”?

Si te ha gustado, ¡Comparte!

Se activa la maquinaria

Hace unos días anunciaba en mi cuenta de instagram que este 2018 venía cargado de Sal en forma de canciones a mamá, y es que se pone en marcha la máquina creativa para dar la bienvenida al segundo disco de Cantando a mamá: LA SAL.

¡Qué nervios!

He estado hablando de las nuevas canciones mucho tiempo y por fin ha llegado el momento de darles la forma definitiva. Este mismo fin de semana entro en el estudio de Paul Castejón para empezar a grabar la voz de las doce canciones que compondrán el álbum. No quiero adelantaros mucho, solo compartir mi ilusión con vosotrxs y deciros, nada más, que en esta ocasión, el disco será posible gracias a vuestro apoyo (si queréis) ya que en febrero lanzaré una campaña en Verkami cuya recaudación irá íntegramente destinada a la producción del disco.

Me hace especial ilusión que así sea: un trabajo colaborativo donde gracias a la aportación de muchas personas, consiga abrazar con mi música a las mujeres que lleguen a “La Sal”. ¿Cuento con vosotrxs?

Seguiré informando. Hasta la próxima actualización, SALudos…

(Cartel by Jaime Gracia)
Si te ha gustado, ¡Comparte!

Me duele aquí, en la garganta.

Escribo mientras escucho en bucle “September Song” de Agnes Obel, descubierta recientemente a su vez gracias a escuchar la banda sonora de la serie Big Little Lies, (maravillosa, por cierto, tanto la B.S.O. como la propia serie en sí).

Y escribo con el nudo en la garganta que me produce la pista y a la vez éste momento que vivo de maternidad:

Zoe se desteta definitivamente, después de 4 años y 6 meses de abrazos de leche, con unos comienzos torpes y dolorosos, pasando por el placer que supone instaurar la lactancia y su baile perfecto, por crisis también de agitación del amamantamiento y finalmente llegando a un equilibrio consensuado. Los últimos meses nuestra lactancia se reducía a “un chupito” antes del cuento de buenas noches. Ahora pueden pasar varios días, incluso semanas sin que pida “teta”, en ocasiones sólo necesita darme un beso sobre el pecho y con eso le basta. A veces soy yo la que le ofrezco, pero de un tiempo a esta parte también he dejado de hacerlo yo.

Siento que me está costando esta separación natural más de la cuenta porque, dadas mis circunstancias en este momento, imagino que puede que ésta sea mi única hija en la vida y por tanto, ya no sostendré a otrx bebé sobre mi regazo a quien ofrecer amor-calor. ¡Uf!

Me duele aquí, en la garganta, esto.

De pronto miro a Zoe y veo una niña, veo un ser humano completo, con sus inquietudes, sus gustos, su criterio propio, su mundo interior y su particular cara al mundo. Veo una individua. Ya no somos mamá-bebé o bebé-mamá. Realmente siento que somos personas diferentes y únicas. Esto es un cambio a nivel interno y espiritual demasiado bruto como para explicarlo con palabras. …Me está costando…

IMG_6552

Pensé en hacerle una fiesTETA a Zoe como despedida de nuestra lactancia, como propone Myriam Tirado o Ruth Cañadas y tantas otras mujeres inspiración en la blogesfera maternal. Quise enviar mi leche a alguna empresa que la convirtiera en joya y regalarle a Zoe un collar que le acompañara siempre. Estuve intentando ordeñarme de forma manual para enviar la muestra y apenas conseguí extraerme un par de gotas; pedí a una vecina un sacaleches que fue todavía más inútil ya que de ahí no salía nada. Mi producción es casi inexistente en este momento.

Finalmente he asumido que el tema de la joya va a ser imposible, así que haré algo, aunque de momento no sé qué. Me gustaría que fuera algo íntimo y nuestro, algo que poder recordar después.

Entro en otra etapa, mi mundo cambia rápido y siento como muchas veces me ha pasado, que se me escapa el tiempo. Mi niña ha dejado de ser mía. Ahora es suya y de nadie más y realmente no hay nada que me enorgullezca más que esa independencia. Amar sus alas e impulsar su vuelo, saber que mi lugar es “a su lado”, si ella quiere, si lo necesita y acompañarla, también desde una distancia, ahora que decide soltarse de mi mano.

Ya está. Esto es lo único que me nace escribir ahora. Gracias por leer al otro lado.

IMG_6331

 

Si te ha gustado, ¡Comparte!

Madre y Menstruante

Llevo mucho tiempo sin escribir una entrada nueva en el blog. Pero este no es un post de disculpa.

Siento que Cantando a Mamá ha sufrido una evolución importante. El proyecto se encuentra, como muchxs sabéis, en un periodo de nueva entrega, de nuevas canciones. A fuego lento surgen nuevas letras y melodías que me muero por mostraros pero que necesitan de un cuidado y un mimo especiales, porque, al igual que “Theta”, hablan de mi experiencia vital, y en este caso, además, nacen de La Herida, de La Sombra, así que merecen un tiempo de cura…do.

En cualquier caso, tengo menos necesidad de escribir sobre maternidad “primal”, que quizás es lo que muchas mujeres esperan leer en un blog llamado “Cantando a mamá”. Porque mi maternidad ya no es novata: no pienso en calostro, ni meconio, ni en primeros cuidados, ni en postparto inmediato, ni en cólicos, ni en grupos de sillas para el coche, ni en dentición, ni en oxitocina y endorfinas…

Soy una madre que en su día 35 de ciclo necesita menstruar desesperadamente. Este dato dista muchísimo un puerperio de una crianza de cuatro años. No soy la misma Beatriz. Y de esto siento que no hablamos. La menstruación es un tabú de por sí, pero si además le añadimos maternidad, el cóctel es radicalmente más oculto. Hay mujeres ahí fuera que en este momento están menstruando; otras están menstruando y trabajando fuera (o dentro o las dos cosas) de casa; y otras menstrúan al tiempo que sienten cómo se le empapan de leche los discos de lactancia mientras dejan a sus hijxs en manos de otrxs y se meten en una oficina 8 horas.

No se nota, no huele, no mancha, no perturba… Pero EXISTE.

unnamed

Hay mujeres que viven en una transición compleja donde el cóctel hormonal de la maternidad y crianza se cruza y entremezcla con el necesario para poder menstruar. Son opuestos pero capaces de convivir en un solo cuerpo y si además de nuestras hormonas juntamos las de nuestrxs hijxs en pleno desarrollo vital y emocional, la bomba está asegurada. Para sentirnos menos impotentes y algo útiles, nos hacemos cursos de disciplina positiva, leemos sobre el cerebro del niño, visionamos lives en facebook titulados “mi hijo me desafía”, incluso nos inscribimos en un taller de “coñoescritura” para saber decirnos desde el cuerpo de mujeres y por si fuera poco componemos canciones sobre nuestra herida de madres en el siglo XXI. ¡¿QUÉ MÁS?!

Podemos hacer cualquier cosa que se nos ocurra para entendernos y vivir conscientemente esta neurótica y maravillosa etapa de nuestras vidas, pero en el fondo siento que en un sistema patriarcal como el nuestro, que oprime y destierra a la periferia la maternidad, los cuidados y la femineidad, cualquier gesto de coherencia es absolutamente heroico.

¿De qué sirve escribirlo aquí si lejos de estas líneas seguiremos enterrando bajo mil capas de seca tierra gris la sangre que de nuestros úteros mana o la leche de nuestras tetas?…

…Hoy ha amanecido lluvioso en Madrid. A veces, la tierra después de la lluvia, queda removida.

Si te ha gustado, ¡Comparte!

La primavera, para mí, empieza el 6 de abril.

Hace cuatro años, a esta hora, miraba a mi hija a los ojos por primera vez. Y por primera vez aparecía un sol radiante en el cielo tras muchos días de lluvia. Del mismo modo otro sol redondo y caliente me invadió a mí también mientras la oxitocina galopaba por mis venas, mientras te sostenía por primera vez entre mis brazos y admiraba cada pliegue de piel, cada pelo, ese antifaz de vérnix caseosa que hacía resbalar tu cuerpo sobre el mío…

La primavera llegó ese día a nuestra casa. La vida eclosionó en esos cinco metros cuadrados con una fuerza inolvidable. Fue un inicio de vida impaciente e imparable. Como tú.

Anoche quisiste dormir “en la cama grande”, con papá y mamá. De algún modo has querido amanecer hoy en la misma cama donde aterrizaste aquel 6 de abril, trayendo contigo de algún lugar desconocido toda esa alegría y fuerza. Trajiste toda la primavera contigo. Eres tan poderosa, hija…

¡Gracias por venir y revolucionar nuestras vidas!

21082016-_DSC9541

Foto de Andrea Irles

Si te ha gustado, ¡Comparte!

El amor o el misterio de encontrar piedras en los bolsillos

IMG_4384

Llevo varios días encontrándome piedras en los bolsillos de mi abrigo. A cualquier persona le parecería extraño, sin embargo, mi primer pensamiento al rozarlas con los dedos las mañanas de frío en las que meto las manos en los bolsillos es: Zoe.

Entonces una sonrisa se dibuja en mi cara y empiezo el día con el corazón bien rojo (como dicen en una de mis películas favoritas). Y es que mi hija recoge piedras en el patio de su colegio para mí. Lleva haciéndolo varias semanas. Las elige, se las guarda y a la salida del colegio las mete en mi bolsillo diciendo “esta para ti”. También recoge piedras para su padre y para ella misma.

Podríamos pensar “¿otra piedra más?, ¡no lo aguanto! Toda la casa llena de piedrecitas. ¡A la basura!”, pero la realidad es que, a mí, me hace especial ilusión. La sola idea de imaginar a mi hija escogiendo con cuidado el regalo que encuentra a su alcance día a día para mí, guardándolo en sus bolsillos como el mayor tesoro hasta la hora de la salida y su cara inocente al verme, llena de amor y nervios mientras me dice “tengo una cosa para ti, mamá” hace que mi corazón bombee diferente. Estos detalles aportan realidad a mi vida. Me llenan de amor.

Esto es el amor: encontrar piedras en mis bolsillos.

IMG_4380

Si te ha gustado, ¡Comparte!

Calidad de vida

Si hay algo casi mas dañino que la culpa en la maternidad y crianza, creo que es la generalización. Hoy se comenta por todos lados las declaraciones de una mujer muy mediática, que ha sido recientemente madre de mellizos y ha escrito un libro en el que asegura que ‘tener hijos es perder calidad de vida’. Una afirmación muy generalizada para una experiencia concreta (la suya) en la cual se basa otra generalización: “Hay un relato único de la maternidad como un estado idílico, que no coincide con la realidad y estigmatiza a las mujeres”.

Yo me pregunto si esta mujer tiene apoyo. Y no me refiero al apoyo de su familia o al apoyo de su pareja. Me refiero a una red maternal con la que debatir sobre estos temas, llorar, reír, compartir el agotamiento extremo, o escribirse a través de mensajes de whatsapps a las 5 de la madrugada. Porque no existe para nada un relato único de la maternidad, y menos un relato idílico. No por lo menos en la red donde yo me muevo y me consta que muchas mujeres. Lejos de juzgar su opinión, la valido y reconozco que la maternidad es muy bruta, diría que en mi experiencia lo más bruto que viviré jamas (y solo tengo una niña), pero no me atrevería a generalizar mi experiencia.

Luego está el tema de perder o no calidad de vida. Esto es igual de personal, empezando por qué es calidad de vida para cada cual. En mi caso creo que he cambiado la percepción de lo que es calidad de vida para mí. Antes de tener hijos pensaba que calidad de vida era estabilidad laboral, una casa confortable a la que llegar tras una jornada de trabajo y una buena cena con mi pareja mientras veíamos una peli cómodamente. Ahora, para mí, calidad de vida es tener tiempo. Tan básico como eso. Y ese tiempo pasarlo con mi hija. Claro que necesito tiempo para mí, y lo busco y lo encuentro. Eso también lo tenía antes de ser madre. Pero nunca imaginé lo que podría disfrutar saltando charcos con ella, o acurrucándome a su cuerpecito bajo el edredón antes de irme a trabajar cada mañana y observar cómo duerme, o mirando con detenimiento un reguero de hormigas que afanosas llevan ramas y hojas diminutas a su hormiguero, o haciendo un castillo de arena a la orilla del mar, o haciendo una guerra de cosquillas… Todo esto, también es calidad de vida para mí y cada vez más.

Creo que la maternidad necesita de unos cuidados extra hacia la madre que pocas veces se llevan a cabo (estoy generalizando ahora yo, jijiji). Es cierto que para que una madre pueda disfrutar de la calidad que la vida le ofrece en esta nueva etapa, necesita de personas que acompañen esa calidad:

Una mujer no puede meterse en la bañera con su hijo de año y medio y jugar a salpicarse o contar cuentos acuáticos si no hay alguien haciendo la cena para todos tras el baño. No puede irse a saltar charcos con su niña de 4 años si no hay alguien haciendo la compra de la semana. No puede dormir aprovechando una siesta mañanera de su bebé de 5 meses tras una noche de insomnio si tiene que ir a trabajar fuera de casa porque en este país no existen políticas enfocadas al cuidado que permitan permisos de maternidad más amplios…

Ya cansa un poco el discurso de “la madre arrepentida”. Entiendo que es una moda como otra cualquiera. Resulta que ahora, muchas mujeres están diciendo que su vida se ha visto destrozada por la llegada de sus criaturas. ¡Ni que hubieran parido a Donald Trump! Por favor, por respeto a la infancia y sobre todo por respeto a nosotras mismas y nuestra transformación como mujeres cíclicas y cambiantes veo injusto que se reniegue de los hijos e hijas de la forma en la que se está haciendo.

Hay mujeres que deciden no ser madres y otras que deciden tener 12 hijxs. Perfecto. Pero dejemos de generalizar, la maternidad esto, la maternidad lo otro… me aburro, de verdad.

Qué diferente sería si cada una tuviéramos la confianza de hablar desde las entrañas sobre nuestra experiencia sin generalizar, sin juicios ni auto juicios, con la libertad de encontrar al otro lado simplemente a alguien dispuesto a escuchar sin espectativas. Y desde luego, encontrar el espacio merecido para disfrutar de una vida de calidad. Esta foto que mi amiga Andrea Irles me hizo en Bulgaria resume la mía:

21082016-_DSC9611

Foto de Andrea Irles

 

Si te ha gustado, ¡Comparte!