Todos los días son #DíaDeLaMadre

Desde que nacen nuestrxs hijxs, todos los días son #DíaDeLaMadre. Algunos de esos días son eternos, duros, agotadores, dolorosos… parece que el tiempo está detenido en un limbo que roza lo irreal, que nunca acabará esta etapa y cualquier comentario del tipo “esto pasará” parece un consuelo vacío.

Pero pasa.

La realidad es que pasa y pasa mucho más rápido de lo que imaginas, porque un día echas la vista atrás, ves fotos de tu hija de bebé y piensas “¿cuándo se han ido estos cinco años?”.

Hoy quiero homenajear, no a las madres, que seguro tienen todas ya su día especial; sino al mágico misterio del tiempo de las madres, ese que pasa-y-no-pasa todo el rato, ese querer acelerar y al mismo tiempo luchar por detenerlo.

Hoy os regalo a vosotras, mujeres, otro adelanto de La Sal. Aquí está “Los días son largos, los años cortos”.

LOS DÍAS SON LARGOS, LOS AÑOS CORTOS

Los días pasan.
Las horas escuecen.
Las nubes inmóviles.
La tierra bajo mis pies me engulle.
Mirando ese reloj marcando en punto aquel dolor.
Los días eternos son,
Los años ¿quién se los llevó?
¡Devuélvemelos, por favor! Por favor.

Al menos déjame volver en sueños hasta ese momento de calor con mi bebé.
Amor-calor con mi bebé.

Lengua de trapo que solo entiendo yo.
No quiero olvidar jamás tus primeros intentos por hablar.
¡Me niego a olvidar!
Y ahora tú te vas diciendo “¡basta ya, mamá!”
Te estás distanciando y eso está muy bien,
Pero yo necesito que el tiempo pare de correr.
¡Deténgase el mundo ante mis pies!

Al menos déjame volver en sueños hasta ese momento de calor con mi bebé.
Amor-calor con mi bebé.